El hombre

QUIEN SOY

Nicolás BurdissoSoy Nicolás Andrés Burdisso y nací el 12 de Abril de 1981 en Altos de Chipión, un  pueblo muy chiquito de San Justo, que se encuentra en la maravillosa provincia de Córdoba,  en el interior de Argentina.
Mi madre  Beatriz, es  maestra de  escuela primaria; mi padre Enio, enseña educación física y tiene una verdadera pasión por el fútbol. Fue entrenador de todas las inferiores y  puedo decir que mis primeros recuerdos  futbolísticos están unidos a él.¡Jugó también a nivel profesional!.
Tengo dos hermanas más grandes, Vanesa y Luciana, y  dos hermanos más chicos, Guillermo y Mateo. Guillermo, también  es  futbolista,  ahora está jugando en Boca Juniors, en el equipo, para mi, más fuerte de Buenos Aires; con él compartimos muchas cosas, no es simplemente mi hermano, es sobretodo mi mejor amigo.
Mis bisabuelos son Italianos, de Racconigi y Revello, dos pueblos que se encuentran en el Piamonte, provincia de Cuneo; emigraron a Argentina alrededor del 1900, por eso puedo decir que por mis venas corre un poco de sangre italiana.
Cuando terminé mis estudios secundarios, empecé  mi aventura en la Universidad, en la Facultad de Gestión de Empresa en Buenos Aires, pero tuve que abandonar los estudios muy temprano para poder dedicarme completamente al fútbol. Sin embargo, en mi corazón, guardo un hermoso recuerdo de mi breve vida universitaria.

MI FAMILIA

En el 2001, en Buenos Aires, conocí a María Belén. Desde el primer instante en que la vi me di cuenta de que era la persona hecha para mi, la mujer de mi vida; seguramente la hubiese notado y quedado enloquecido  en cualquier momento se hubiese cruzado por mi camino, pero “sucedió” en el momento justo, porque en ese período estaba viviendo grandes emociones en el Boca Juniors y necesitaba a alguien con quien compartir esos sentimientos tan fuertes.
María Belén me regaló tres hijos maravillosos: Angelina, que nació en el 2003, Facundo en el 2005 y la pequeña Emilia en el 2008.

ANGELINA, EL RETO MÁS IMPORTANTE

La prueba de vida más importante no la gané yo en la cancha, sino Angelina, mi niña, cuando solo tenía dos años. Terminaba de llegar a Italia, estaba jugando en el Inter, cuando le diagnosticaron una leucemia aguda. Decidí volver a Argentina con mi familia para poder seguir de cerca el tratamiento de mi hijita, abandonando el equipo por muchos meses; jugué el último partido a principios de abril y volví a mediados de octubre. En aquel momento ya no exisitía nada, ni el fútbol, ni mi profesión, contrato, carrera, nada… ,  lo más importante era que Angelina se curara, y estar cerca el ella era lo único que me interesaba, estar a su lado, atenderla, cuidarla, mimarla, era la cosa más importante  de mi vida.
Ella fue muy valiente y fuerte:  superó la quimioterapia y todos los padecimientos de la enfermedad, aunque siempre se mostró tranquila, jugaba y saltaba, como todos los chicos de su edad, nunca la vi abatida.
Hice lo que hubiese hecho cualquier padre en mi lugar, dejar todo para estar cerca de su hijo.
Hoy, gracias a Dios, Angelina es una niña sana y feliz.
Personalmente tengo que agradecer al ex presidente Moratti y toda  la dirección del Inter que apoyó mis decisiones y  me dieron la posibilidad de quedarme en Argentina y seguir de cerca el tratamiento de Angelina; esos son  gestos que no se olvidan…

EL COMPROMISO SOCIAL

No me gusta hacer pública la ayuda que doy a los que más  necesitan, lo hago porque me hace sentir bien; dar esperanza a las personas que sufren y en particular, a los que luchan contra  la leucemia, es para mi el mejor regalo, dado que habiendo vivido la situación de la enfermedad de mi pequeña Angelina, que ahora está bien, me empuja a dar fuerza y esperanza a las personas que están viviendo este mismo drama.
En la vida nunca hay que perder la fe y la ilusión, y en situaciones como éstas es importante mantener la calma y tener confianza ya que muchos tipos de leucemia hoy son curables.
Además de apoyar la AIL, (Asociación Italiana contra las Leucemias) ayudo también a los médicos de los hospitales pediátricos “Bambin Gesù” de Roma y “San Gerardo” de Monza.
Entre los otros proyectos llevo adelante  uno en Paraguay, otro en India y otro en Nicaragua.
A veces se necesita muy poco para hacer algo por los demás;  además de sostener financieramente los proyectos, otra de las cosas que me gusta hacer es  subastar camisetas, brazaletes de capitán, pelotas firmadas, etc.
Invito a todos mis compañeros futbolistas a hacer el bien a los demás, uniéndose a las organizaciones benéficas.

DICEN DE MI

Como todos los futbolistas, yo también  tengo muchísimos apodos que hacen parte de mi vida. En Argentina me conocen como El Padroncito,   porque en el Boca Juniors reemplacé al central Jorge Bermudez, llamado El Patrón. Antes me llamaban El León, Scarface (sobretodo en Roma), Cabezón (testone) y Pajarito, porque soy muy gracioso contando chistes, pero el apodo más conocido es el de Cabezòn, porque dicen que “ me creció antes la cabeza que todo el cuerpo”.

HOBBY Y CURIOSIDADES

Me gusta tocar  la guitarra y escuchar música, también me gusta leer especialmente, Fontanarrosa, Soriano, Borges, Bioy Casares, Cortazar, Ernesto Sabato, están entre mis autores preferidos.

LOS NÚMEROS

Mido 1,82 m y peso 81 Kilos.